Por si los varios embalses que lo jalonan (para refrescar la central térmica de As Pontes y obtener electricidad un poco más abajo) no fueran suficientes para joder el río, van ahora unos ghichiños desde Vigo a engorrinar sus orillas. Touriño, perdónalos porque no saben lo que hacen.
http://www.amigus.org/web/archives/003400.php
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
2 comentarios:
nos somos os gerrilheiros
El bienamado esposo de Stella, a la sazón Herr Direktor Publicationen Ser Vicio, recordará viejos tiempos, sin duda, al bajar Capela abajo hasta el Monasterio de Caaveiro, en una de las excursiones clásicas del verano pontés. No sé si él fue, como yo, tantas veces como agostos había al año.
Nosotros madrugábamos (8 menos cuarto) para coger (con perdón) el autobús de Coruña, conducido por el ínclito Leonardo. Luego bajábamos en la Capela, caminábamos unos dos kilómetros en dirección al embalse y nos adentrábamos cuesta abajo por unos caminos selváticos hacia el Monasterio. Allí volvíamos a subir por el río, lleno de cascadas (en todos los sentidos), hasta las pequeñas presas de más arriba, donde nos bañábamos alegremente mostrando a la naturaleza nuestra piel desnuda y, sobre todo, nuestros miembros en estado jíbaro, reducidos casi a la nada por mor del frío, y los senos enhiestos (luces largas) de las muchachas más atrevidas. Esta parte quizá la haya soñado, pero no importa, aquello era el paraíso.
Tiempos heroicos (eróticos, más bien): eso sí que eran excursiones al monte (de Venus).
COLODRONI IMPALMATO
Publicar un comentario