miércoles, junio 28, 2006

LA TURRA MUNDIALERA NUNCA ACABA.

El rancio patriotismo parece que cala hasta en los más celtas de los montañeros. El mundial no acaba con la derrota de una selección en la que juega un tal Raúl, corre por las bandas un melenas llamado Sergio y un portero incapaz que responde al nombre de Casillas. No, amigos, un buen aficionado desea que todos los partidos empaten a tres, que haya prórrogas que acaben cinco a cinco y que haya al menos tres tandas de penalties. Un aficionado no mira los colores de los escudos ni de las camisetas, salvo para distinguir unos de otros. Un aficionado sólo da por terminado el mundial el día 9 de julio. Hasta entonces, viva Ucrania.
COLODRONI (que en la intimidad cree que va a ganar Italia y que barrunta que pronto comenzará la Liga)

No hay comentarios: